Entre al castillo de mi corazón dando un fuerte golpe a la puerta, destruí cada estatua y escultura del gran salón. Queme todas las pinturas y rasgue los poemas escritos en tapices y cortinas. Me deshice de todas las obras dedicadas a otras musas. Derribe sus altares y desolé sus jardines solo para que habites conmigo tú, mi nueva era.
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