lunes, 14 de junio de 2010

Carta a una doncella.


Espérame doncella en tu alcoba, no dejes de
esperarme, sigue mirando hacia el horizonte de donde me
veras llegar.
Te eh buscado por cielo, mar y tierra, eh seguido el
camino que me trazaste en el cielo con las estrellas.
No vaciles,
espérame y se paciente, mientras tardo
pídele a Dios que me guarde y me libre de caer en
tentación.
Mucho te eh buscado mas no te eh hallado, pero se
que me esperas en tu balcón dudosa, pero no turbada, ya
que as puesto tu confianza en Dios.
Mi bella amada, supieras como deseo verte.
Aun me cuesta imaginar como será el día en que te
vea, cuan maravilloso será nuestro encuentro. Si, glorioso
encuentro.
Por las noches miro las estrellas y les digo que me
guíen hasta ti, mi princesa. De día le grito al sol que te
abastezca de calor y energía, que su fulgor haga brillar tu
rostro mi bella damisela.
Con el corazón le digo a Dios Padre que te cuide,
guarde y proteja de todo impostor.
Espérame damisela, espérame...
Te eh amado desde niño, aun sin conocerte.
Te e pedido a Dios desde muchacho.
Mi gran sueño es conocerte, besarte y acariciar tu
suave tez, probar el sabor de tus labios y sentir tus manos
acariciando mi rostro.
Busco tu mirada por ciudades y aldeas, pero aun no doy
con tus ojos. Aquellos cristales que nunca me cansare
de contemplar. Esos ojos para mí
desconocidos. Son
portales a tu universo,
bortex a tu corazón. La entrada a tu
reino y ventanas a tu vida. Se que cuando los vea nadare
perdido en ellos, caeré hipnotizado por la ternura y
pureza que encontrare.
Por las noches oigo murmullos y risas, cierro mis
ojos y encuentro tu blanca sonrisa. Bella y radiante como
cadena de montañas, similar a manadas de pegasos que
vuelan por tu cara.
Tus labios dulces, más sabrosos que cualquier fruto.
Más placenteros que miles de manjares. Suaves y
blandos, rellenos de aquel fuego azul que encenderá mi
ser, despertando todos mis sentidos.
Aun no encuentro tu cabello largo como cascada, en
el que me bañare cada
día, donde nace el arco-iris. Y
viven los peces de cristal.
Deseo hallar tu cuerpo y naufragar perdido en el.Ansioso estoy de dar con tu silueta, aquel cielo dondeAbriré mis alas y nunca dejare de volar. Descubriré tu
corazón, tierra
fértil de fuego líquido, y agua en llamas.
Tu cuerpo, majestuoso santuario. Templo sostenido
por dos bellas columnas. Laberinto de pasiones, paraíso y
jardín. Bosque encantado. Valle escondido y mina
inagotable de amor.
Se fuerte mi señora, se fuerte...
Cuando me veas llegar sabrás que eh sido
predestinado para ti. En ese momento se confirmara en tu
dulce y honesto corazón, que yo un simple caballero seré
tu señor y príncipe.
Espérame mi joven amada, espérame...
Estás en mis poemas, en mis canciones, en los
acordes de mi arpa. En mis sueños y pensamientos. En mi
mente y corazón. Suspiros y lamentos. Cada noche antes
de dormir pronuncio tu nombre desconocido...
¿Donde estas amada mía, donde te puedo encontrar?
Te eh buscado como a tesoro, y anhelado mas que
rubí.
¿Donde te puedo hallar? ¿Cuanto me falta para llegar
a ti?
¿Me falta poco? ¿Estoy cerca? o debo seguir
buscándote otras miles de leguas.
¿En que lugar puedo encontrar la flor dorada?
Aquella flor que eh buscado por cientos de jardines, miles
de huertos y muchos valles.
¿En que sitió callo la estrella que vi caer? ¿Donde se
estrello aquel astro que se convirtió en hermosa mujer?
En esta vida, el hombre puede encontrar dos tesoros.
El tesoro supremo y espiritual; que es el
corazón de Dios.
Y el tesoro
físico y placentero; que es la mujer. Tengo el
primer tesoro, pero me falta el segundo, que eres tú...
Mientras te busco, eh sido emboscado por bárbaros y
mercenarios, seducido por ninfas,
elfas y otras mujeres.
Más no eh caído y aun más sigo buscándote. De castillo
en castillo, aldea tras aldea, y de una comarca a otra.
Sigo aquella dulce voz que me susurra al oído
diciéndome: -No te rindas sigue buscando, no te canses
por que te espero...
En varias oportunidades escuche timbales de guerra,
es mi
corazón que se estrella con mi pecho, al pensar en
ti.
Aparece pronto a mi vida. Si te enteras que estoy
cerca de ti, sal a recibirme enseguida, no permitas que
pase de ti, o que mi rumbo sea extraviado alargando más
mi búsqueda.
Enséñame el sendero que me lleva hacia ti, aparece a
mi vida como oasis en el
desierto, como isla en medio del
mar.
Sin conocerte te amo, sin verte te extraño y deseo
estar junto a ti.
No se cuanto llegue a tardar, pero mi corazón me dice
que estas cerca.
Imagínate lo feliz que seremos cuando nos
encontremos, seremos los más dichosos y perfectos
amantes.
Te diré como vuelan los ángeles y tú me enseñaras
como vuelan las hadas. Te contare cientos de historias,
todas las aventuras que eh pasado y cada una de mis hazañas...
Aguarda mi llegada que estoy pronto a encontrarte mi
bella princesa.
Al terminar de escribirte esta carta, la atare en la
punta de mi flecha, la pondré en el arco y la lanzare al
cielo. En dirección a la luna. Le pediré a Dios que la guíe
hacia ti. Y cuando nos encontremos me devolverás la
flecha, junto con tu corazón y todo tu amor, nos
amaremos apasionadamente por la eternidad...


1 comentario:

  1. Me encantaron tus poemas :) ...... pero tus dondellas ..mmmm.feitas ni un brillo :) jejejejje...no mentira, te felicito eres puro talento my friend
    :D

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